Esta es mi historia.

Me llamo Brisa y al venir de una familia de artistas, desde pequeña me ha apasionado el arte. A los ocho años conocí el circo, empecé por las telas acrobáticas y el trapecio como hobby hasta que conocí el aro aéreo y podría decir que me enamoré de él. 

A mis dieciséis años decidí ponerle más focus al circo y dedicarle más horas. Dos años después, entré en la escuela de circo Rogelio Rivel de Barcelona. Allí me especialicé en distintas disciplinas: acrobacia de suelo, danza y aro aéreo. Una vez terminé la escuela de circo, cambié mi rumbo e inicié una diplomatura de interpretación, que es lo que siempre había soñado: ser actriz. En la escuela La Bobina de Barcelona, pude desarrollar mis habilidades frente la cámara, en teatro, danza y expresión corporal. Esta formación me dio la oportunidad de poder integrar todos mis conocimientos y aptitudes que he ido adquiriendo a lo largo de mi vida.

Actualmente, trabajo como formadora de circo de aéreos, malabares y acrobacias. Además, soy profesora de danza y llevo un grupo de teatro en familia. Aun así, mi objetivo actual es enfocar mi vida laboral hacia la interpretación.